Los potenciales evocados visuales estudian la transmisión de las sensaciones visuales al cerebro y cómo recibe éste estas sensaciones. Permite la valoración funcional y de posibles alteraciones de las vías visuales.
En qué consiste la prueba:
Registro de las ondas provocadas por estímulos visuales y en su registro a nivel de la corteza occipital del cerebro.
Cuánto dura la prueba:
30-45 minutos. Cuándo está indicada esta prueba:
- En caso de alteraciones visuales debidas a lesiones de la propia
vía visual (neuritis ópticas, alteraciones isquémicas) o de
estructuras próximas a la vía visual (tumores hipofisarios,
tumores cerebrales,...).
- Estudio de enfermedades que pueden afectar a estas
estructuras: esclerosis múltiple.
- Valoración objetiva de la pérdida de visión.
Posibles molestias o contraindicaciones que presenta
la prueba:
- No existen contraindicaciones.
- No es una prueba dolorosa.
- No es una prueba peligrosa. ¿Necesita algún tipo de preparación?:
- Lávese el pelo. No utilice laca, fijador, gomina,... Tampoco lleve
un peinado que dificulte la colocación de los electrodos.
- No es necesario que se modifique el horario habitual de
comidas.
- Puede seguir tomando aquella medicación que tenga prescrita,
salvo que su médico indique otra cosa.
¿Cómo se realiza la prueba?:
- El paciente permanece relajado en una silla o sillón, evitando
moverse.
- El técnico coloca los electrodos de registro mediante una pasta
conductora y esparadrapo.
- Se inician los estímulos visuales mediante un monitos o un flash
de luz blanca.
- Cada ojo se estimula por separado.
- Siempre se realiza un test y un retest para comprobar la
reproducibilidad de las respuestas.
¿Qué se hace después de la prueba?
- El paciente puede irse a su casa o realizar cualquier otra
actividad, siempre que no se encuentre ingresado.
- Siempre que sea posible, en pocos minutos recibirá un informe
con los resultados del estudio.
|