Los potenciales evocados somatosensoriales estudian la transmisión de las sensaciones corporales al cerebro. Estimulamos nervios en brazos y piernas, generándose un estímulo eléctrico que es registrado mediante electrodos colocados en diferentes puntos de la superficie cutánea.
En qué consiste la prueba:
Se trata de una prueba con la que estudiamos la transmisión del estímulo nervioso a lo largo del sistema nervioso central.
Cuánto dura la prueba:
90 minutos. Cuándo está indicada esta prueba:
- Sensaciones de acorchamiento de extremidades.
- Sensación de pérdida de fuerza.
- Pérdida de sensibilidad vibratoria o postural.
- Sintomatología tras un traumatismo craneoencefálico o de
columna.
Posibles molestias o contraindicaciones que presenta
la prueba:
- No existen contraindicaciones.
- No es una prueba dolorosa, aunque al estimular el nervio con
una corriente eléctrica puede resultar algo molesta.
- No es una prueba peligrosa. ¿Necesita algún tipo de preparación?:
- Lávese el pelo. No utilice laca, fijador, gomina,... Tampoco lleve
un peinado que dificulte la colocación de los electrodos.
- No es necesario que se modifique el horario habitual de
comidas.
- Puede seguir tomando aquella medicación que tenga prescrita,
salvo que su médico indique otra cosa.
¿Cómo se realiza la prueba?:
- El paciente permanece relajado en una cama, evitando
moverse.
- El técnico coloca los electrodos de registro mediante una pasta
conductora y esparadrapo en su cabeza y algunos otros puntos
(columna cervical, columna lumbar, caderas, ...).
- Se inician la estimulación con una corriente eléctrica de baja
intensidad.
- Cada nervio se estimula por separado.
- Siempre se realiza un test y un retest para comprobar la
reproducibilidad de las respuestas.
¿Qué se hace después de la prueba?
- El paciente puede irse a su casa o realizar cualquier otra
actividad, siempre que no se encuentre ingresado.
- Siempre que sea posible, en pocos minutos recibirá un informe
con los resultados del estudio.
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